Preparación
1 - preparación del guiso
En una olla grande se pone bastante agua a hervir. Se frota el cazón con el limón y se introduce en la olla, se deja unos 3 minutos y se saca con una espumadera y con la ayuda de dos tenedores. Aún caliente, le retiramos al cazón la piel y el espinazo, ya que si dejamos que se enfrié será más difícil retirarlos. Esperamos que se enfrié, lo desmenuzamos, exprimimos y reservamos en un envase.
Se calienta el aceite onotado en un caldero y se sofríe el ajo, la cebolla, el cebollín, el pimentón y el ají dulce en este mismo orden. Luego se agrega la sal, el Tabasco y la pimienta.
Cuando el sofrito esté listo, agregamos el cazón desmenuzadito y revolvemos con paleta de madera hasta que el pescado tome un color uniforme. Lo retiramos del fuego y hacemos la salsa de bechamel.
2 - preparación de la salsa de bechamel
En una olla se derriten las dos cucharadas de mantequilla sin dejar que se dore, y agregamos la harina, la maizina, la nuez moscada y la pimienta. Añade las dos tazas de leche y revuelve enérgicamente hasta que espese y veas la mezcla crepitar (crepitar es cuando vemos que suben y revientan unas burbujas gordas), en este momento se retira del fuego.
Se fríen en un sartén los plátanos en tajadas del tamaño de los plátanos y no tan gruesas, las vamos colocando en un papel absorbente.
3 - A la hora de ensamblar nuestro pastel, colocamos en un refractario las tajadas de plátanos fríos, cubrir primero el fondo y las paredes; agregamos guiso de cazón y lo expandimos hasta cubrir la superficie, luego cubrir el cazón con la salsa bechamel. Y se recomienza la operación en este orden, así vamos haciendo capas como un pasticho. Terminar con una capa de plátanos. A la hora de servir lo llevamos al horno por unos 10 minutos a 350 grados. Servir bien caliente. Se puede acompañar con arroz blanco y ensalada verde.
|