Es un lugar por donde pasa un río de muy extrañas características. Dependiendo de la luz del sol y la posición donde te ubiques, el aspecto de sus aguas se deja ver como azul. Pero en realidad son aguas cristalinas sin ningún truco hecho por el hombre, más bien son los misterios de la naturaleza.
A los niños les encanta este río, ya que su profundidad es muy poca y pueden disfrutarlo con menor preocupación. En la zona se encuentra un establecimiento donde expenden comidas y bebidas y hay una pista para bailar.