Es un pueblo pequeño, escondido entre inmensas montañas, paisajes pintorescos, parecido a los pueblos andinos, por la cálida atención de su gente en un clima fresco. Aunque no tiene una infraestructura eclesiástica de tiempos de la colonia, cuenta con el Teatro de Operaciones N° 4 (T04), cuyo propósito es resguardar el espacio geográfico de la entidad y tener un mejor despliegue operacional.
Ha sido tránsito obligado para ir a los territorios misionales que estaban en el hoy Estado Monagas. Por allí pasó Alejandro de Humboldt en su viaje a San Antonio, San Francisco, Guanaguana y Caripe. Pasó también en su época el gobernador Carreño, para someter los indios alzados de Maturín e incorporarlos de manera compulsiva al régimen colonial.
Actualmente las familias establecidas sostienen sus hogares a través de la agricultura y algunas especies de animales como, vacas, cerdos, pollos, entre otros. Los suelos son utilizados para la producción de hortalizas, musáceas, caraotas, café y otros productos agrícolas. El clima es propicio para estas explotaciones, con temperatura promedio de 24 ºC, y precipitación media anual de 940,31 mm.
Hay personas que toman el lugar para el descanso y el retiro espiritual, puesto que las condiciones del sitio se prestan para esta actividad.
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