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Ruta 05: Península de Araya
 
Punta Cangrejo

Araya es el nombre de la península occidental del Estado Sucre ubicada al norte de Cumaná. Al mismo tiempo, se enmarca en la división político territorial del estado como Municipio Cruz María Salmerón Acosta, figurando como su capital la ciudad de Araya, un lugar rico en sal: el oro blanco de la colonia.
En tiempos de la colonia, los holandeses explotaron las salinas y comercializaban el producto en las Islas de las Antillas y Europa. Pero en 1579, se firma en el viejo continente la unión militar de las Provincias de los Países Bajos que dejó a España excluida. Como represalia, el rey español, Felipe III, prohíbe la salida de sal de la península ibérica, golpeando a la industria de conservas y salazones de las provincias de Holanda y Zelanda, que para preservar sus alimentos se abastecían de las salinas de Setúbal (Portugal) y Sanlúcar de Sevilla (España).
Los holandeses temían de otras acciones del monarca español, lo que provocó que éstos se prepararan, por lo que conformaron una flota de embarcaciones de carga para buscar sal en otros lugares y escogieron a Araya para cubrir sus necesidades. Rápidamente tomaron posesión de las salinas e inmediatamente custodiaron sus alrededores, hasta el extremo de impedir el paso al Golfo de Cariaco.
En 1593, el gobernador de Cumaná, Diego Suárez de Amaya pide ayuda a la Corona para defenderse de los holandeses que se encontraban saqueando las salinas y tenían sitiado al Golfo. En agosto de 1604, España firma un tratado de paz con Inglaterra, lo cual trajo consigo la determinación de acabar con la piratería de la sal y al año siguiente moviliza parte de la Armada Real hacia Araya y les asesta fuertes derrotas a los corsarios holandeses.
El 15 de enero de 1622 fue decretada en Madrid la construcción del castillo en la península y ordenó a Bautista Antonelli un estudio de la zona para la construcción de una fortaleza. El 30 de noviembre de 1622, se produjo una de las batallas navales más importantes del nuevo continente en el siglo XVII, cuando 43 navíos holandeses atacaron Araya con el objetivo de frenar la construcción y apoderarse de manera definitiva de la península, fueron rechazados finalmente el 13 de enero de 1623 por el gobernador Arroyo quien da muerte al comandante holandés.
A principios del año 1625 se termina de construir el primer fuerte a la cual  se le dio el nombre de Real Fuerza de Santiago de Arroyo de Araya, (Santiago, por el patrono de España; Arroyo, por el gobernador y Araya, por el nombre del lugar). Además, fue la primera y más importante fortaleza de las provincias de Venezuela. Con el pasar de los años preocupa a la Corona española el elevado costo del mantenimiento de la fortaleza. En 1720 tenía 246 personas y un presupuesto de 31.923 pesos fuertes anuales, a lo que se suma los serios daños a la estructura ocasionada por el terremoto en 1684 y más adelante los efectos devastadores del huracán que inundó las salinas en 1725. Convencidos de la inutilidad de la fortaleza, en 1759 la Corte decidió su demolición, tarea que cumplió el gobernador José Diguja Villagómez en 1762. Con 45 quintales de pólvora a un costo de 4.640 pesos, cuatro reales y 17 maravedíes, el gobernador puso fin a 129 años del Castillo de Araya como centinela de las salinas. Por otra parte, las salinas siguieron siendo explotadas por particulares hasta que en 1872 fueron adquiridas por el Estado venezolano. El 31 de octubre de 1960, el castillo fue declarado monumento histórico nacional.
Las salinas tienen un característico color púrpura que cambia constantemente, ya que depende del ángulo del sol y de la profundidad. De hecho, para producir la sal, se inunda la laguna con agua de mar y se deja evaporar, hasta que se pueda recoger la sal.
Las actividades económicas de la Península de Araya se sustentan en su mayor parte en la empresa explotadora de las salinas, que genera un porcentaje importante de empleos, así como el turismo, la pesca y la cría de ganado caprino. Posee también gran variedad de atractivos turísticos entre ellos, más de 200 Km. de playas, ensenadas vírgenes y lugares exóticos.
Se puede ir por tierra, desde    Cumaná, tomando la carretera Cumaná - Carúpano, a 1 hora aproximadamente se encuentra Cariaco, entras a él y tomas la carretera hasta Chacopata. A 40 minutos aproximadamente, podrás ver un crucero a la izquierda que te llevará a recorrer toda la parte norte de la península. En la vía podrás ver a Guayacán, Caimancito, Taguapire, Güerito, Guamache, y finalmente la ciudad de Araya. Si lo deseas, puedes andar la parte sur de la península, conociendo a Punta Arenas, Manicuare, Tacarigua, Merito y La Angoleta y Salazar, es importante que sepas que de Cumaná a Araya por carretera es aproximadamente 3 horas. También puedes ir por mar, en una lancha conocida como “Tapaíto”, que llega en 20 minutos a Manicuare desde Cumaná. Otra opción es en ferry, con la cual llegas directamente a la ciudad de Araya, en una hora y con esta embarcación puedes llevar tu vehículo.

 

 

     
Real Fuerza de Santiago de Arroyo de Araya

Salinas de Araya

Surfeando en Playa Los Muertos
Puerto de Araya

 

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