Personajes en la Historia
General José Gabriel de Alcalá

De juicio recto, leal, patriota, desinteresado, prestó invalorables servicios a la República. Nació el 16 de junio de 1776 en Cumaná.  Hijo de don Antonio de Alcalá, oficial de la Real Hacienda, y de doña Carolina Sánchez, como aparece en los libros de bautizos que se llevan en la iglesia de Santa Inés.
Fue designado diputado, por el partido Capitular, al primer Congreso de la República, instalado el 2 de marzo de 1811. Este prócer civil no estuvo en los campos de batalla,  pero si en aquellos actos trascendentales que le dieron al país una identificación. Sin embargo, mantuvo estrecho contacto con grandes próceres: Bolívar, Sucre, Piar, Mariño y Bermúdez, a quienes representó en misiones especiales. Como diputado, antes de firmar del Acta de Independencia, el 5 de julio de 1811, expresó, junto con otros legisladores por la provincia de Cumaná, Francisco Javier Mayz y Mariano de la Cova:
“Caracas verá, en fin, el complemento de sus votos y el término de sus deseos. El 5 de Julio tendrá un lugar muy distinguido entre las partes de Venezuela. Lejos de nosotros los temores cualquiera que sean se atreverán a cambiarlos, desmintiendo indispensablemente las ideas generosas  con que nos hemos caracterizado. Este será el momento, en mi concepto, que estrechara la unión y la concordia entre todo los habitantes de estos países. Pero, señor, no mancillemos nuestra regeneración con acciones bajas y propias de unos espíritus limitados; respetemos las efigies y atributos quiméricos de Fernando VII, no considerándolo como rey, cuya expresión  debemos olvidar, sino como individuo particular que si nos ha causado algunos males, habrá sido más bien por falta de experiencia que por efecto de convicción”.
El 21 de Diciembre dl mismo año, en el palacio federal de Caracas, estampa su rúbrica en la primera Constitución de Venezuela; y en 1813, el coronel Santiago Mariño lo designa, junto a Casimiro Isava Sucre, como emisarios ante el general Bolívar, a quien debían felicitar por el éxito de la recién terminada Campaña Admirable, así como "la necesidad de armonizar los proyectos políticos y militares entre ambos ejércitos". En las credenciales, Mariño expresaba que los delegados "tenían toda la solvencia para negociar todos los asuntos, de cualquier naturaleza”.
Los fracasos de 1814 lo obligan a exiliarse en la isla de Trinidad, pero sigue trabajando por la libertad. Se incorpora luego al país y fue designado diputado al Congreso de Cúcuta, instalado el 30 de agosto de 1821, por lo cual es firmante de la Constitución en la Villa del Rosario de Cúcuta, el 6 de diciembre del mismo año. Ese instrumento jurídico fue refrendado por los generales Simón Bolívar, Pedro Briceño Méndez, Pedro Gual y Diego Bautista Urbaneja. Se traslada a Angostura. De aquí ve con tristeza la desintegración de la Gran Colombia y en el ejercicio de un cargo público local fallece el 9 de octubre de 1833, después de haber plasmado su pensamiento e ideas en materia constitucional.
En su matrimonio con Ana Teresa Ramírez Guerra procreó dos hijos: José Miguel y Francisco Javier Alcalá Ramírez. José Miguel, nacido en Cumaná, murió en Angostura el 27 de febrero de 1871. Se incorporó al ejército en 1816 y tomó parte en las campañas libertadoras de Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, combatiendo en las batallas de Pantano de Vargas y Boyacá (1819), Bomboná (1822), Junín y Ayacucho (1824), donde sale herido, casi todas ellas al lado de Bolívar y Sucre. En 1825 recibe la condecoración de Ayacucho y el 12 de octubre del año siguiente Bolívar lo asciende a teniente coronel efectivo.
La familia Alcalá es una de las más antiguas y distinguidas de la República. Vinieron en 1569 con Diego Fernández de Serpa. De aquí se extienden por el oriente. Doña María de Alcalá, en 1784, funda la primera escuela pública en Cumaná.

 

Pie de foto

Fuente: De Sucre para la Patria. Proceres y Servidores. Jesús Arquimes Román