Combate de Segundo Huachi

12 de Septiembre de 1821

ANTECEDENTES

La victoria alcanzada en Yaguachi el 19 de Agosto de 1.821 significó para los libertadores una ventaja moral y material por la cantidad de bajas infringidas a las tropas comandadas por el Crnl. González y por el repliegue que forzosamente tuvo que ordenar Melchor de Aymerich hacia Riobamba.
Con este preámbulo El gral. Sucre decide aprovechar esta situación y dispone un nuevo plan de operaciones, en primera instancia ordena al Crnl. Illingworth avanzar hasta Guaranda, luego dirigirse a Angamarca, llegar hasta Latacunga, cortarles en esta población las comunicaciones al ejército realista y, finalmente “tomar” Quito, para esta operación militar el Gral. Sucre puso bajo el mando Illingworth 300 soldados.
Como segundo paso instruye al Crnl. Santiago Luco que con 290 hombres pertenecientes a los batallones “Guayaquil” y “Defensores” alcanzar Cuenca con el objetivo de “caer” en la retaguardia enemiga e impedir la llegada de posibles refuerzos enviados desde Lima.
Finalmente, el Gral. Sucre dirigiría al resto del Ejército Libertador  hacía la serranía a través de la ruta Sabaneta- Balzapamba-San Miguel-Guaranda.  
Una vez tomadas estas decisiones el Gral. Sucre regresa a Guayaquil debido a la necesidad urgente de agilitar las negociaciones para unir al puerto a Colombia, mientras que sus fuerzas entran en Guaranda el 5 de Septiembre de 1.821
Illingworth parte, según lo dispuesto, el 27 de Agosto y llega a Latacunga el 6 de Septiembre de 1.821, de su lado, el Crnl. Luco retarda su marcha y permanece en Balao, pero destaca al Myr. Francisco María Frías alcanzar Cuenca, llega el 20 de Septiembre, pero la oposición presentada por el Cmdte. Vicente Ruiz y por el Cap. Agualongo, encargados de la defensa de la ciudad, lo obliga a retirarse del sitio.
Sucre se reúne con sus tropas, que sumaban alrededor 1.500 soldados, entra en conocimiento de que Illingworth esta por llegar a Quito, por lo que toma la decisión de abandonar el camino de Mocha y tomar la falda occidental del Chimborazo con la intención de dejar atrás a la retaguardia realista y proseguir hasta Quito.
Pero Aymerich adivina el objetivo de esta maniobra y pone en marcha a 2.000 efectivos desde Mocha hasta Pilahuín cortándole de esta manera el paso en el río Mocha, con lo que el Gral. Sucre se ve limitado en su accionar a causa de la falta de vías y por la estrechez del terreno que no le permite maniobrar libremente.
El día 10 de Septiembre las fuerzas realistas repliegan sus unidades con dirección a Ambato y el 11 de Septiembre llegan hasta los arenales de la llanura de Huachi; el capitán Carlos H. de la Torre en su libro: “Apuntes de Historia Militar Nacional” describe de esta manera al escenario bélico: “Un combate en este terreno no permite un avance seguro, porque no existen obstáculos contra el fuego y la vista; el triunfo corresponderá a la tropa que más maniobre y dependerá en gran parte de la energía en la ejecución y de un avance metódico y tenaz”.

Ya en horas de la mañana del día 12 de Septiembre de 1.821 los relistas toman posiciones ubicándose de la siguiente manera:
    * Un tercio de la Infantería en primera línea.
    * Dos escuadrones de caballería a los flancos, uno a cada lado, es decir, a derecha e izquierda.
    * El resto de la fuerza, en reserva

EL COMBATE
Sucre al conocer que Illingworth se encontraba en las cercanías de Quito, abandona el camino ordinario de Mocha y toma la falda occidental del Chimborazo con miras a dejar en retaguardia al Ejército Realista y seguir para Quito.
Aymerich, que se hallaba en el caserío de Mocha, vislumbra la intención de Sucre, que trata de caerle a sus espaldas para cortarle el paso en el río Mocha. Presuroso recorre distancias, gana el paso del río y se ubica en Pilahuín, con lo cual anula el plan del ilustre venezolano, que desde entonces ya no podrá maniobrar libremente por la falta de vías y por la estrechez del área de operaciones donde se movía con sus efectivos, notoriamente inferiores.
Al finalizar el día 10, los realistas en engañoza retirada, alcanzan Ambato y el 11 reconocen los llanos de Huachi, con claras intenciones de sorprender a los libertadores. La llanura arenosa y ondulada de Huachi, tenía por esa época, algo más de 10 Kms. De largo. Al Sur limita por la Q. Terremoto, al E. por la Q. Pachanlica, al N. y O por el Río Ambato. La ubicación realista apenas estaba a 300 metros del “palenque” que fue testigo del primer Huachi.
Al medio día del 12 de Septiembre de 1.821, el Gral. Sucre llega hasta Santa Rosa en donde se le comunica acerca de los movimientos realistas ante lo cual ordena realizar un reconocimiento pero por una polvareda presente en el lugar no pueden concretar esta misión.
Por este motivo el Gral. Sucre continúa con su marcha y, al descender de las lomas del Casigana y de Santa Rosa, confirma la presencia realista en Huachi además de la toma del puente sobre el río Ambato, ante estas circunstancias el gral. Venezolano detiene su avance en Huachi y adopta el siguiente dispositivo bélico:
    * “Dragones de caballería en columna, a los flancos (costados) debiendo destacar elementos de reconocimiento con el fin de conocer el número de efectivos  y las posiciones enemigas”.
    * Infantería al centro en “columna de compañías”.
Intentando cumplir con la primera orden el Tcrnl. Cayetano Cestáris trata de llevar a cabo el reconocimiento solicitado pero falla por la presencia de la caballería realista.
Ante este contratiempo el Gral. Sucre consulta con el Gral. Mires si es conveniente o no entablar combate en estas circunstancias, aunque Sucre cree que es mejor evitar el combate, en concordancia con la sugerencia hecha por el guía ambateño, Tomás Viteri, sobre lo desventajoso que resultaría un choque en ese campo.
Al parecer los dos jefes no concluyen nada, pero, el Gral. Sucre ordena bajar en columnas cerradas hasta un muro cercano a una casa de hacienda, presente en el lugar, con el fin de protegerse detrás de una pequeña arboleda y así evitar posibles sorpresas por parte del enemigo.
Recibida la orden el Gral. Mires dispone que una Cía. De Cazadores del “Libertadores Nº 2”, con su Edecán el capitán Castellanos, “desaloje un piquete de caballería realista que estaba muy cerca”, lo cierto fue que este piquete se encontraba concentrándose y preparándose para atacar, por lo que el Tcrnl. Cestáris ordena el alto, aunque a la larga esto inició el combate.
El resto del batallón “Libertadores”, sigue a la cía. en lugar de ir detrás del batallón “Albión” iniciando el fuego; en ese  momento llega el edecán Jordán repitiendo la orden del Gral. Sucre de continuar con la marcha y “fortalecerse” en la casa de hacienda, pero para esas circunstancias ambos batallones, “El Libertadores” y el “Albión” estaban en “franca pelea” y bastante distanciados.
El combate se generaliza y entra en la “refriega” el batallón “Santander”, ante esto los escuadrones de caballería realistas adoptan una estrategia la de correr de un lado a otro, levantando nubes de polvo de tal manera que los soldados patriotas con los ojos llenos de tierra no podían distinguir objetivo alguno a corta distancia.
Al atardecer del 12 de Septiembre de 1.821, el ejército libertador es derrotado, obligando al Gral. Sucre a huir con algunos sobrevivientes que son perseguidos por una partida de jinetes españoles con el fin de capturarlos, pero que por la acción decidida del Tcrnl. Cestáris y del Tcrnl. Frederic Rasch, al mando de unos pocos hombres, logran repeler a los perseguidores en el trayecto Huachi-Pilahuin, zona en la que, esa misma noche, el Gral. Sucre se extravió y, que de no ser por la ayuda del lugareño, Manuel Espín, otra habría sido la suerte del Gral. Libertador.
Sobre el número de bajas entre las filas libertarias mucho se ha discutido motivado por algunos informes de la época señalan que fueron 200 muertos y 700 prisioneros, otros partes de guerra indican que fueron 17 oficiales muertos y 700 soldados caídos; 37 oficiales heridos y 600 efectivos de tropa heridos a más de 50 prisioneros, entre ellos el Gral. Mires.
Esta derrota complicó el “escenario de la guerra” y ocasionó que el Crnl. Illingworth, ya ubicado en los alrededores de Quito, se vea obligado a retirarse ordenadamente con dirección a Guayaquil.
Pero si bien es cierto que la victoria sonrío al bando realista, no es menos cierto que sus fuerzas también sufrieron pérdidas terribles, tal es así que, Aymerich tuvo que replegarse una vez más con dirección a Quito en lugar de perseguir al Gral. Sucre.
Melchor de Aymerich y su diezmada fuerza llegan a la capital de la Presidencia el 22 de Septiembre de 1.821 y Cuenca permanece bajo el control del Capitán Agustín Agualongo.

TACTICA Y ESTRATEGIA

En este combate queda claro que la interpretación de movimientos de tropas fue vital por esta razón la toma de posiciones en las llanuras de Huachi por parte de los realistas fue una decisión acertada además de que la estrategia empleada por la caballería española de cabalgar de un lado a otro levantando nubes de polvo con el fin de restar visibilidad a la infantería patriota fue totalmente relevante.
Otro factor que incidió en el resultado fue el mayor número de efectivos realistas y sobretodo la experiencia en combate que muchos de estos tenían a cuestas.
Los errores cometidos en el bando patriota y que terminaron en derrota pasaron por una disposición equivocada de fuerzas porque al dividir la fuerza en “campo abierto” en tres columnas con diferente misión causó un alto grado de descoordinación e incomunicación además, la imprudencia y la incorrecta apreciación anímica entre los realistas también influyo en el resultado de este enfrentamiento.

 

PROTAGONISTAS

EJERCITO PATRIOTA

EJERCITO REALISTA

Gral. Antonio José de Sucre Gral. Melchor Aymerich
Gral. José Mires Crnl. Carlos Tolrá
Capitán Manuel Jordán Crnl. Martínez de Aparicio
Tcrnl. Cayetano Cestáris Tcrnl. Patricio Brayn
Tcrnl. Gola  
Myr. John Johnson  
Capitán Castellanos  
Tnte. Abdón Calderón  

 

CONCLUSIONES

* Fue el combate más sangriento que inutilizó las fuerzas de Aymerich obligándolo a retroceder hasta Riobamba y luego hasta Quito.
* La derrota retraso la toma de Quito por Illingworth ocasionando su regreso hasta Guayaquil.


CONDICIONES METEREOLÓGICAS

El día del combate se presume que las condiciones atmosféricas fueron favorables ausencia de lluvias y un clima templado.